¿Cómo se ve la oficina de una empresa recién nacida?

Pocos emprendedores tenemos una foto del día uno de nuestro emprendimiento. Porque lo más probable es que ese día aun no había oficina, solamente una mesa: en el comedor, en el estudio, en la terraza; o recientemente, en un café o en una oficina de co-working.

Yo empecé en mi casa, en la mesa del comedor.

Lo tengo anotado en una agenda. En la página del día 6 de octubre de 2008, escribí “Inicio de Erde”. ¿Cómo es que yo ya sabía el nombre de la empresa? Talvez la idea nació antes, pero formalmente esta es la fecha oficial del nacimiento de mi empresa.

Unos meses después, ya en 2009, pude hacer espacio en una bodega de la misma casa, la que mis padres construyeron cuando era niño, para abrir la clínica dental de mi madre. Tengo un recuerdo de esa obra de construcción en mi frente, una cicatriz por haberme golpeado contra una pila de ladrillos rojos durante su construcción. ¿Habrá sido una señal?

Pero en 2009, este espacio era una bodega, que tenía una lavadora de ropa fuera de uso. ¿Cómo puedo demostrarlo? Pues tengo varias fotos a la mano, con las que quisiera responder a la pregunta que le da nombre a este artículo: ¿Cómo se ve la oficina de una empresa recién nacida?

Antes que cualquier cosa, es una oficina muy limpia y ordenada. Porque no hay historia previa, no hay trabajo en proceso, no hay inventario de productos. Lo que hay es un montón de sueños en la mente del equipo fundador. Hasta el basurero está limpio, los lápices bien afilados, las paredes recién pintadas.

Tiene al menos una silla nueva. Esta será la del CEO. Porque si el presupuesto es limitado, lo único a estrenar será la silla ejecutiva. Si no hay un estreno, será más difícil creer que hemos comenzado un emprendimiento. Ahora bien, si hay más presupuesto, el siguiente estreno sería una laptop.

Podríamos encontrar una librera, si el emprendedor tiene años de experiencia. Tendrá muchos libros como evidencia del amplio conocimiento adquirido en muchas disciplinas, administración, contabilidad, normas, libros universitarios, enciclopedias, etc. Años más adelante, el emprendedor se dará cuenta que casi todos estos libros pasarán guardados ahí sin abrirse, pero es muy difícil deshacerse de ellos. Tienen un significado.

Pues nada más. Con una oficina así empezamos Erde Automation. Dos sillas, la de mi papá y la mía. Mi esposa entrando, especialmente cuando se hacía de noche, para decirme que el día había sido productivo, pero ya era momento de descansar.

Esta oficina duró 15 años, y se agregaron más sillas, pero tuvimos que deshacernos de la lavadora. Más personas conocieron este lugar, y comenzaron su carrera profesional ahí. ¿Les gustaría que sigamos contando nuestras historias de emprendimiento?

Así será. Es la manera con la que iniciaremos la celebración de un año más en operaciones.

Gracias por acompañarnos.

Oficina de Erde Automation en 2009 (Foto de archivo)

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